miércoles, 21 de octubre de 2009

La Rancia y su Reino de Taifas

“No hay mas dios que mi dinero, ni más patria que lo que es mío”.


Esta máxima que es el modo de vida de cualquier mafioso correano que se precie, es llevado al máximo extremo en el caso de la Rancia. A la chita callando, Doña SINEsperanza (para todos menos para ella y los suyos), vive en un reino de taifas propio dónde ella es el Gran Visir. A la chita callando, ha arruinado la sanidad en Madrid, la educación y cualquier cosa pública de la que se pueda hacer negocio (Canal de Isabel II, etc). A la chita callando “pasa” de las órdenes emanadas desde la capital de las correas o la 13 Rue del Trinquete. Ella hace y deshace en Madrid. Ella nombra y cesa. Ella como Gran Visir, es Madrid, o mejor dicho Madrid es suyo. Y lo que es peor, cuando los correanos saltan a las primeras páginas de los periódicos y de la opinión pública, tiene la desfachatez de hacer como si eso no fuera con ella e intenta presentarse como la reserva moral de occidente. Y encima lo consigue. Ahora, para que su pequeño reino de taifas sea completo, ha preparado el gran salto a la presidencia de Caja Madrid con la connivencia de un TDLC que a la sazón es secretario general del PSOE en Madrid.
Éste, no queriendo perder su pequeña parcela de poder en la Caja le ha dado carta blanca a la Rancia para que nombre presidente de la entidad a su imagen y semejanza. Este estúpido personaje no se ha parado a pensar que su pequeña parcela de poder se quedará en agua de borrajas en cuanto la Rancia controle la Caja. Porque la Rancia no es de las personas que vive y deja vivir. La Rancia es de los que lo quiere todo para ella. Todo para ella, con los votos del pueblo pero sin el pueblo.
Así que si Santo Tomás de los Tontos de los Cojones no lo remedia, la feligresa tendrá un reino propio con financiación propia. Ya tiene la grasa que lubrique las correas.
Yo por mi parte, ayer, anulé mi cuenta en Caja Madrid.