jueves, 1 de octubre de 2009

Videntes, jetas y vividores varios.


Hoy, al igual que sucedió hace unos días con el Banco Mundial, el FMI ha pronosticado que la crisis ha finalizado. También ha pronosticado que en España durará al menos un año más y que el paro llegará al 20%.
Dado que en abril de 2009 pronosticó que alrededor de 20 bancos y Cajas de Ahorro en España se llegarían a fusionar para no desparecer, que en ese mismo informe se pronosticó que el paro en España en el mes de octubre llegaría al 20%, además predijo que Europa seguiría en crisis al finalizar 2010, y que en abril de 2008 previó un crecimiento para la eurozona del 1,4% en 2008, y del 1,2% en 2009 y sin embargo en 2008 cayó el PIB y en 2009 entró en recesión, ¿Porqué ahora van a ser ciertas esas agoreras previsiones?.
Si no fueron capaces de pronosticar la crisis, si no han sido capaces de pronosticar su finalización, ¿Porqué darle credibilidad a estos individuos?.
Por otra parte, hace unos ocho meses se hablaba de la crisis más grande de la historia de la humanidad, de refundar el capitalismo, de acabar con las prácticas abusivas de los bancos, de acabar con los paraísos fiscales, de regularizar el mercado bancario mundial, y de algunas otras cosas que parafraseando a Alfonso Guerra, iban a dejar al capitalismo que no lo iba a conocer ni la madre que lo parió.
¿Qué ha quedado de todo eso?. Se acabó la crisis ¿Y? ¿Ya está?. ¿Todo va a seguir igual?. Bueno igual no porque hasta ahora, no hemos visto que nada de esas cosas prometidas se hayan llevado a cabo, y sin embargo la crisis la estamos pagando los de siempre.
Los neofascistas liberales insisten en su cantinela de recortar los derechos de los trabajadores, los TDLC insisten en políticas que nos llevaron a esta situación y la izquierda democrática del mundo no se atreve a exigir las reformas prometidas.
Visto, lo visto, todo irá a peor, los trabajadores perderemos derechos paulatinamente, los bancos, banqueros y bancarios seguirá viviendo cojonudamente del dinero de los contribuyentes y de la usura y los de los trajes de a mil euros la pieza, seguirán sin tener escrúpulos, la jeta muy dura, la mano muy larga y el confesionario lleno.