jueves, 10 de diciembre de 2009

Haidar: no debes morir



Estimada Haidar:

Tu lucha es nuestra lucha. Pero tu vida es sólo tuya. Tus hijos te necesitan. Tu Pueblo te necesita y muerta no vales nada. Con tu valiente actitud has conseguido que el mundo entero se acuerde de ese pueblo tuyo, abandonado de la mano del hombre y de nosotros, los españoles. Con tu posicionamiento, has conseguido que el mundo llamado libre, pero que no lo es en absoluto, sepa que el reino alauí es el territorio de un sátrapa medieval y perdonavidas. Con tu huelga de hambre, has conseguido que en esta partida de ajedrez que es la política mundial, todo el mundo sepa que sólo juegan las negras y que hacen trampas. Con tu gran personalidad has ablandado nuestro corazón.Pero ha llegado el momento de tu recuperación, de que abandones la huelga de hambre. De que vuelvas a tu casa con tus hijos. A tu lucha diaria contra el picaplumas rey marroquí. A la lucha de los tuyos por la libertad. Esta batalla no la puedes ganar porque es la batalla de los sentimientos y de la humanidad y aquel contra quién luchas, ni tiene humanidad, ni sentimientos y lo que es peor, se siente superior y tu muerte para él sería un alivio. Por eso debes abandonar la huelga de hambre. Recobrar tu salud. Fortalecer ese espíritu indomable que te concede premios y admiración. Tus hijos y tu pueblo, no podrían vivir sin ti. Si mueres, la prensa hablará de ti un par de días, tal vez ocho o diez. Luego caerás en el olvido de las letras. Y lo que es peor tu pueblo seguirá abandonado por nosotros, el primer mundo, y sin nadie que vele por ellos. Renuncia Haidar, renuncia y como te decía ayer, aguanta, Haidar, aguanta, porque sin vida no vales nada.