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martes, 10 de mayo de 2011

9 de mayo. Dia de luto, dia de Europa


Ayer 9 de mayo fue el día de Europa. Sesenta años de la Unión. Sesenta años de un sueño que actualmente está tan roto como las esperanzas de sus ciudadanos. Europa pretendía ser un gran país nacido de la unión y de la cesión y se ha convertido en un gran mercado especulativo que destruye a sus ciudadanos y en el que los liberales hacen su particular agosto. Nacida para la solidaridad, ahora sus gobernantes no quieren ayudar a sus socios y cambian los tratados como Schengen para que no entren inmigrantes e incluso apoyan asesinatos impunes sin juicio previo o dejan que 60 emigrantes mueran de inanición en una patera.

Hace unos años, Francia y Alemania hablaban de la Europa de las dos velocidades. Una con los países cuya convergencia en el euro (déficit del estado y aumento del IPC) era una realidad y otra con los países, como los que ahora llaman PIGS, que aún no tenían sometido el déficit y la inflación. Pero como todos queremos parecer lo que no somos, algunos de estos países “maquillaron” sus cuentas a fin de no pertenecer a esa segunda velocidad o a lo que conocemos habitualmente como el pelotón de los torpes.

Con la explosión en la cara de las hipotecas basuras, Alemania, decidió que en lugar de rescatar a sus bancos, era mejor “presionar” a la Unión para que el Banco Central dispusiera de fondos a bajo interés para evitar posibles quiebras. Y se concedió (y se sigue concediendo) dinero a los Bancos Alemanes, Franceses (y algún Español) a intereses del 1%. Y los bancos alemanes descubrieron el “chollo”: pedir prestado al 1% e invertir en deuda de otros países al 4, 5,…. hasta el 8 o el 10% (como en Portugal). Y como llegó el momento de que Grecia no podía pagar la deuda, intervinieron su economía a fin de que sus ciudadanos pagaran a los bancos alemanes lo prometido. A su vez, en Irlanda y en España, estalló con la crisis una burbuja inmobiliaria que les había hecho crecer como nunca, permitiéndose el lujo incluso de ponerse como ejemplo para los demás países. Y creció el paro como el fuego corre por un reguero de pólvora. Irlanda y España (junto con Portugal) , empezaron a tener problemas para mantener su déficit y para colocar sus bonos de deuda que compraban a su vez los bancos alemanes y los especuladores mundiales. Y tuvieron que intervenir Irlanda y Portugal para asegurar el pago de los intereses pactados. España estuvo en un tris, pero acometió las medidas que los demás tuvieron que acometer una vez intervenidos y con el miedo en el cuerpo y los pantalones del gobierno en los tobillos, los Bancos europeos no necesitaron que la Unión respaldara con su dinero el pago de los intereses pactados.

Dice un refrán castellano que la avaricia rompe el saco. Y Europa o el Banco Europeo, en lugar de comprar deuda al 1% de esos países (con lo que no hubieran necesitado intervención, pero la crisis se hubiera repartido a todos los países por igual) siguió prestando dinero a los Bancos al 1% para que siguieran ganando millones de euros a costa de los ciudadanos. Y claro, a esos intereses, sin ciudadanos que tengan ingresos y puedan pagar los servicios de los estados y a las sanguijuelas de sus políticos, estos países cada vez deben más y vuelven a explotar. Y aquí estamos de nuevo, con una Grecia en Bancarrota (a pesar de los 115.000 millones prestados el año pasado) que ya no puede hacer frente a los interminables intereses que le debe a los bancos y especuladores y con el riesgo de una nueva intervención que llevará a una segunda intervención de Irlanda de Portugal y posiblemente de España. ¿Por qué Bélgica o el Reino Unido con deudas superiores a España o Portugal, no corre ese riesgo? Primero porque el Reino Unido está fuera del Euro y puede devaluar su moneda y segundo porque los Alemanes no se atreven a meterse con sus iguales. Es como el matón de barrio que sólo se atreve con los débiles.

La solución es tan fácil como que Grecia, Irlanda y Portugal dejen de pagar su deuda. Pero, entonces, ¿Qué harán los especuladores tipo Soros? ¿Se irán a por España, Bélgica e Italia? ¿Quebrará si eso sucede la Banca alemana? ¿Y la francesa?

Malos tiempos y peores que vendrán porque no somos capaces de actuar.

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Post Data:

Ayer me enteré que el Curilla dijo hace unos días que todo lo que nos está pasando es consecuencia de que Zapatero no recibió el cariño de su abuelo (militar republicano asesinado por los fascistas en 1936). Es posible que lleve razón, porque dice un refrán que no hay hacienda que no se parezca al amo. Y claro, según la teoría del curilla, uno es hijoputa por la educación que recibe de sus progenitores, fascista por la condición social y la soberbia, chorizo y ladrón por los valores que ve en casa y mala persona por los genes de sus progenitores. ¿Será que el Curilla sabe en este caso por experiencia de lo que habla?

sábado, 22 de mayo de 2010

Cuentos de la actualidad.

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Berto, Luna y Norberto decidieron una tarde de domingo montar una asociación sin ánimo de lucro. Se trataba de pasar el rato. Los tres eran amantes del cine y decidieron montar un cineclub, pero no de esos de películas raras y de pensar. No, ellos decidieron montar un videoclub de películas de sexo casero. Para ello, se centraron en diversas páginas de internet. Para la exposición de las películas alquilaron un viejo cine del barrio que llevaba más de veinte años cerrado. Los primeros sábados no acudía casi nadie a la proyección de la película y mucho menos a la charla siguiente que daba una sexóloga sobre el tema. Pero poco a poco se fue corriendo la voz y empezaron a llenar el cine sábado tras sábado. Y también el coloquio de después. Tal fue el éxito del invento que, el cineclub gratuito se convirtió en negocio. Para ello, buscaron cinco nuevos socios que pusieron capital para remozar el cine y para sacar las licencias pertinentes. Empezaron por cobrar 1 euro por la entrada al cine y cincuenta céntimos por la charla coloquio. Tan bien fue el negocio que primero subieron los precios y después, diversificaron. Al cine porno casero y a la charla coloquio, se les unió un consultorio sexológico, una asesoría legal de bajo coste y una consulta psiquiátrica y sociológica y también cuatro nuevos socios: un abogado, una asistente social, una sociólogo y un psicólogo. La sociedad de tres amigos se convirtió en una Sociedad Limitada de trece socios en las que se escribieron estatutos sociales y contratos legales. Entre los artículos estatutarios destacaba uno en el que la sociedad no podía tomar otras alternativas de negocio, ni realizar obras de mejora, ni solicitar financiación adicional, sin el voto unánime de los trece socios. Así pues, el boom y la novedad hizo que los clientes llegaran como penitentes a una romería y lo que empezó como un pasatiempo de amigos se convirtió en un lucrativo negocio. Tan lucrativo, que durante más de cinco años estuvieron ganando dinero a espuertas y repartiendo beneficiosas pagas extras entre los socios. Con el tiempo, la gente se fue cansando de la novedad y empezó a dejar de asistir al cine y a los coloquios de la sexóloga. Los impuestos, los gastos de mantenimiento y el canon de las películas empezaron a superar a los ingresos del primero de los negocios. Mientras, las consultorías sociales y legales iban viento en popa, y el resto se mantenían o perdían poco dinero. En reunión de socios, se contó la situación caótica. La presidenta de la sociedad era Luna y junto con Norberto y Berto, eran partidarios de seguir con el cineclub aunque en su decisión primaba más el romanticismo que la razón. Así pues, como no hubo consenso, el negocio del cine sexual seguía adelante perdiendo cada vez más y más dinero. Tres meses después, se celebró una urgente y extraordinaria nueva reunión de socios. La presidenta, seguía erre que erre en el mantenimiento del cine-fórum, mientras que todos los demás votaron por dejar ese negocio. Así pues como no hubo unanimidad, siguieron como al principio. Seis meses después, las goteras hacían mella sobre el local del cine, el proyector se caía a cachos y las butacas del patio, estaban sucias o destrozadas. La asistente social llamó por teléfono a la presidenta y la dio un ultimátum. El psicólogo, se presentó en su casa y le exigió que tomara la decisión de cerrar el cine ya. Se convocó nueva reunión de socios en el que La Presidenta volvió a negarse a cerrar el cine. A cambio propuso despedir a todos los empleados del mismo. Como solución transitoria fue votada por unanimidad. Pero las goteras amenazaban con hundir el techo y la sociedad amenazaba quiebra técnica. Todos comentaban a espaldas de la presidenta que había que tomar decisiones más adecuadas a la situación, pero ella era una romántica empedernida y no se bajaba del burro. Todos sabían que, si querían salvar el resto del negocio debían disolver la sociedad. Pero nadie se atrevía. Todos esperaban que fuera alguno de los otros los que tomaran la iniciativa. La Presidenta no quería romper su sueño del cineclub. Era consciente de que todo se iba al traste pero esperaba que alguno de sus socios presentara una reprobación para abandonar el cargo. Nadie se atrevía y la cosa iba de mal en peor. Un día, tras un invierno lluvioso y con mucha nieve, el techo del cine venció y el edificio se vino abajo. La sociedad entera se fue a la mierda. Todos pensaron que debían haber tomado la determinación de cerrar el cine a tiempo. Pero no fue así. La presión y el miedo a los demás socios acabaron con un sueño.

Moraleja: nunca esperes que otros hagan lo que tu debes hacer. Los sueños y las promesas son importantes y los socios también, pero es mucho más importante ser fiel a ti mismo.

Mi sueño: Zapatero, coge el toro por los cuernos y haz lo que tengas que hacer. Lo peor que te puede pasar es que la historia te llame el indolente. El sueño de una Europa unida, está cada vez más lejos y tus principios deben ser más importantes que los amigos o los clubs de gourmets.

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Ilustración. Manuel Victorio Benítez

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martes, 4 de noviembre de 2008

Crisis, crisis, crisis

Las últimas medidas del Gobierno para reactivar la economía, dice Fidalgo que son maquillaje y que no sirven para nada. Por otro lado los bancos dicen que son nefastas ya que pueden incidir en su grandiosa cartera de resultados.

Yo creo que ni una cosa ni otra. Realmente son medidas que afectan a unos pocos y que no incentivarán el consumo que es de lo que se trata.
Si el Gobierno quiere incentivar a los consumidores para que gasten, que obliguen a los bancos (ya que van a tomar dinero público para aumentar su liquidez) a bajar los intereses al euribor por decreto. Eso si que es una medida para todos y que puede influir positivamente en el consumo de éste país.

Por otra parte, Zapatero insiste en ir a la conferencia mundial de los que la han armado parda, de los culpables de lo que está pasando, de los de los sueldos e indemnizaciones multimillonarias. Su esfuerzo no debería ser para ir sino todo lo contrario. Su esfuerzo debería ser el contrario: intentar que Europa no fuera comparsa de esa nueva "estafa" e intentar convocar otra reunión con países como China, India y Japón, Argentina, Chile, Brasil, México y la Unión Europea, no para refundar el capitalismo, sino para poner orden y normas estrictas que impidan que lo que ha sucedido vuelva a pasar.

Salud, educación, más lectura, menos TV y menos catecismo.