martes, 11 de mayo de 2010

La picaresca griega es la de aquí.

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Se dice hoy que si en Grecia, no se evadieran impuestos (se evaden alrededor del 40%), no haría falta aplicar el plan de choque propuesto por la Unión para que este país pueda salir de la situación de bancarrota en la que se encuentra. Leo en el Diario Montañés situaciones de la sociedad griega que se parecen muy mucho a las de la sociedad española. Como ejemplo de la evasión de impuestos se pone el siguiente: En Grecia las piscinas están catalogadas como lujo y por tanto tributan. Pues bien, en el barrio más lujoso de la capital, estaban declaradas 374 piscinas. Como al gobierno le parecía que era un número bajo dado el poder adquisitivo de la zona y los calores del verano, decidió hacer fotos aéreas (o recurrir al Google Earth). La cosa es que en esa zona contabilizaron 16.974 charcas. El sistema de pensiones tampoco es algo que se pueda imitar. Mientras la pensión media está en 600 euros hay 600 oficios dónde los trabajadores se pueden jubilar anticipadamente. Como ejemplo, los trompetistas que pueden sufrir de reflujos gástricos y los periodistas por los microbios de los micrófonos.
Parece que la sociedad griega pasó directamente de una edad media dónde a mitad del siglo XX unos pocos terratenientes y armadores explotaban de muy malas maneras al pueblo, a la modernidad de los años 70. Después, en los años 80 con el dinero de Europa, pensaron que les había tocado la lotería.
Pero la puntilla de todo la pusieron las Olimpiadas de Atenas 2004. El gobierno CONSERVADOR se gastó 14.000 millones en ellas, frente a los 2.800 presupuestados. Y como en todos los sitios cuecen habas y parece que los griegos tienen aun más jeta que nosotros, parece que parte de esos 14.000 millones fueron a parar a los amigos del gobierno Conservador.

Y ahora viene la moraleja. Para todos aquellos que opinan que el partido trincofascista y su líder el patriota de hojalata puede arreglar la situación que estamos atravesando, decirles que el registrador cantaba loas del gobierno griego de Karamanlis. Ese que ha sido el gran culpable de la situación actual que sufre Grecia. España no es Grecia, pero en muchas cosas nos parecemos. Por ejemplo, en este país llamado España, sólo pagamos impuestos los que estamos cogidos por el escroto de la nómina. Todos esos patriotas que dicen que España es una y que se sienten orgullosos de ser españoles, defraudan al fisco cuanto pueden. Son los que, como nunca me canso de repetir, declarando 6000 euros de salario al año, conducen un BMW o un Audi y viven en adosados de a 600.000 euros la pieza. Son los que se jactan de tener "pinchado" el agua del jardín de su adosado. Los que se quejan del estado de las carreteras, de la sanidad o de la educación. Son los que viven sin vivir porque no tributan. La primera medida que debiera tomar un gobierno justo es la de intentar eliminar el trabajo que no contribuye. Cultivar al consumidor para que vea que si paga el IVA y exige facturas, acabará pagando menos impuestos. E investigar a todos los que viven por encima de sus posibilidades. Tal vez así, no hiciera falta reducir el déficit quitando policías de la calle, dejando de tapar baches que causan muertos en las carreteras y dejando de dotar económicamente la ley de dependencia.

No somos griegos, pero al igual que ellos, y al igual que los italianos, nacemos pícaros e insolidarios. Aquí el más listo es el que más defrauda y el que hace relojes con la maquinaria del vecino.

Salud, república y más escuelas.

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